Cuenta la leyenda de que San Valentín es el patrón de los enamorados, posiblemente porque, en el tiempo en que vivió San Valentín, la religión cristiana estaba perseguida.
Mientras, a escondidas, San Valentín casaba a las parejas bajo el ritual de la Iglesia.
San Valentín, era un sacerdote que nació en Roma a mediados del siglo III y que gozó de un gran prestigio en aquella ciudad hasta el punto que el emperador Claudio II lo invitó a su palacio para mantener una conversación y conocer de esta manera el porqué de su fama. Según la tradición, Valentín aprovechó aquella ocasión para hacer propaganda, fomentar la religión cristiana y convencer al emperador para que siguiera los pasos de Jesús y su palabra. Aunque en un principio Claudio II se sintió atraído por aquella religión que los mismos romanos perseguían, los soldados y el propio Gobernador de Roma, Calpurnio, le obligaron a desistir y organizaron una campaña en contra de el santo. El Emperador, no tuvo más remedio que hacer marcha atrás y mandó a Calpurnio que lo ejecutara. Pero aquella misión la llevaría a cabo el lugarteniente del gobernador, Asterius. Cuando fue llevado ante él, éste se mofó de la religión cristiana y puso a prueba a San Valentín. Bajo un tono de burla, le preguntó si sería capaz de devolver la vista a una hija suya que era ciega de nacimiento. San Valentín aceptó y en nombre del Señor hizo el milagro. Asterius y toda su familia se convirtieron al cristianismo.
La niña le dijo a San Valentín:
¿Valentino, es verdad que Dios escucha nuestras oraciones?
A lo que San Valentín le contesto.
“Si mi niña. ËL escucha todas y cada una de nuestras oraciones.
Pero a pesar de todo, San Valentín no se salvó del martirio, porque el Emperador temía una rebelión del ejército romano y de los paganos, si se continuaba creyendo en el cristianismo y este mandó ejecutar a San Valentín. Todo esto ocurrió en el año 270.
Los restos mortales de San Valentín se conservan actualmente en la Basílica de su mismo nombre que está situada en la ciudad italiana de Terni.
Cada 14 de febrero se celebra en dicho templo, un acto de compromiso por parte de diferentes parejas que quieren unirse en matrimonio al año siguiente.
La oración a San Valentín es para encontrar una amor verdadero y conservar el que se tiene.
ORACION A SAN VALENTIN
Glorioso mártir San Valentín,
colmado de copiosas bendiciones,
poderoso en la palabra y en las obras.
Grande a los ojos de Dios y
de los hombres, por tu humildad y
el ardiente celo con que
procuraste la conversión de tantas almas
a expensas de indecibles
trabajos y persecuciones.
Te suplico infundas en mi alma
aversión a la vanidad y a los falsos
placeres del mundo,
inculca pureza a mis sentimientos
e infúndeme espíritu de penitencia
para llegar a comprender los sufrimientos
redentores de nuestro Salvador.
Te ruego intercedas ante Dios nuestro Señor
para que me conceda la gracia
que fervorosamente pido (HACER LA PETICIÓN)
guíame y líbrame de todo peligro
espiritual y material.
Por Jesucristo Nuestro Señor.
Amen.

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