
La palabra ángel deriva del latín ángelus y significa mensajero.
Cada
persona tiene un Ángel Custodio, o de la Guarda, desde que nace, sea o no
creyente. Ese ángel se dedica por completo al hombre que tiene a su cargo:
- Lo
protege del mal (tentaciones).
- Lo
acompaña en la vida diaria.
- Lo
sirve, si el hombre a su cargo cree en él y se lo pide.
- Lo
guía a través de "divinas inspiraciones" y de la conciencia.
- Lo
consuela en sus penas.
Su naturaleza espiritual implica muchos poderes y supone
mucha perfección en comparación con nosotros, pero:
- no
conocen los secretos de Dios
- no
pueden saber qué pensamos, a no ser que se lo permitamos.
- no
conocen el futuro.
- respetan
siempre nuestro libre albedrío de nuestra evolución.
Eso sí, como son tan inteligentes y poderosos, viéndonos y
oyéndonos pueden hacerse una idea bastante acertada de lo que tramamos y de lo
que nos espera. Deducen cosas igual que nosotros, pero en un nivel mucho más
elevado.
Hay que imaginarse que el Ángel de la Guarda es nuestro
mejor amigo. Quizás esto es imposible de pensar para alguien que por
ignorancia o incredulidad se olvidó que él existe, sin embargo, esa relación de
amistad tan cotidiana y normal que tenemos con nuestros amigos, ese mismo
cariño y compromiso lo siente nuestro ángel por nosotros.
Cada vez que nos sentimos solos y desgraciados, nos olvidamos de que ahí al
lado está nuestro ángel sufriendo por nuestro dolor. Ellos son incondicionales
y fieles, y esperan constantemente que les pidamos ayuda, que contemos con
ellos, que sintamos su compañía.
Qué triste es cuando alguien a quien queremos y nos dedicamos, nos desprecia o
no nos toma en cuenta. Para nuestro ángel es lo mismo: que no nos interesemos
por él, que no lo conozcamos, que no creamos en su fiel disposición es algo que
lo apena mucho.
Muchas veces decimos: "¡Qué suerte!", por algo que
nos pasa. tal vez cuántas veces nos ha ayudado sin que nos demos cuenta (y
sin que le demos las gracias). Hay que tratarlo, entonces, como a un mejor amigo, pero también debemos darle las gracias, porque siempre está con
nosotros y al mismo tiempo está conectado con la presencia de Dios.
Los Ángeles Custodios tienen mucho poder y sabiduría, y dentro de sus
capacidades está la de tomar forma física (persona, animal, viento, nubes, etc.) si es necesario para ayudarnos. Pero
aunque tenga toda la disposición para hacerlo, no nos puede ayudar 100% si no
se lo pedimos o si se lo pedimos sin FE (sin creer). O sea, si no creemos es
como tenerlos atados de manos y no pueden realizarse esa ayuda para acompañarnos y guiarnos en nuestra vida.

Nuestro Ángel de la Guarda nos acompaña desde que nacemos
hasta que morimos.
El sabe cual es nuestro estadio de evolución y si regresamos
al Universo el se encargara junto con nosotros de planificar nuestra próxima
venida a la tierra
Los ángeles de personas que se condenan, por suicidio o simplemente no pasando
hacia la Luz, son agregados por el Señor
a los "Servidores Especiales de la Reina de los Cielos", donde se
dedican a cantar y alabar la justicia infinita para nosotros y así poder
elevarnos hacia la otra dimensión, cuando tengamos la lucidez suficiente para
ello.
En ambos casos, salvación o perdición, nuestros ángeles tienen la misión
de atestiguar ante Dios nuestros actos, cuando llegue el momento de pasar hacia
la luz del Universo. Por lo tanto, depende de cada persona que sea una tarea
fácil o difícil, porque si nos condenamos nuestro ángel, siempre respetara el
libre albedrío que tenemos los humanos en nuestra evolución espiritual.
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